viernes, 25 de enero de 2013

25/01/13 Santa Fe-Humahaca Appia Stronger 150c3

25/01/2013

 La idea era pasar unas breves vacaciones en un camping cercano y dar un par de vueltas por la zona por los caminos rurales, tener tiempo para sentarme al sol, pescar y a lo sumo andar en piragua que alquilaban en la zona.

 Nada raro, nada osado, todo tranquilidad y paz.

 A eso de las cuatro de la tarde ya estaba todo listo (el horario poco importaba si el camping sólo estaba a 40 kms)
Mi vieja diría: Disfrazados sin Carnaval!!!
 Pero la ruta tiene esa magia de hacerte pensar, uno la máquina y el camino...
Uno va en línea recta y en realidad todo está girando, el norte poco importa dónde está, música que sacude sinapsis, giros, fotografías de recuerdos, el mundo es una gran pelota...

Esperanza es muy lindo, pero es tan cerca..., Qué tengo más lejos, Rafaela...?, Pero es tan cerca..., y Tucumán...?

Por qué no?

Arco de la Entrada a la Ciudad de Esperanza

Entonces saludé a Esperanza y la ruta nuevamente (vieja conocida a esta altura) me esperaba en el tramo más lindo que tiene la R70



En Rafaela era tiempo de parar un poco, estirar las piernas y clavarse un helado mientras la moto descansa.



Recargadas las energías, un par de vueltas por Rafaela, tomé la R34 y hacia el norte se ha dicho.

Una vez que atravesé la vía recién me dí cuenta que estaba recorriendo un camino por primera vez, nunca había agarrado la 34, la famosa 34 y hacia el final del viaje me enteré por qué todos recomiendan no hacerlo.


La tarde venía cayendo y el entusiasmo del viaje crecía cada vez más, no hay mejor cosa que el primer día de vacaciones.

Tucumán parecía estar al alcance de la mano, ya podía verlo, estaba ahí nomás. Pero había que recorrer bastante todavía.


Un tren en marcha es toda una rareza para nosotros Santafesinos
Y se fue la tarde nomás...
Entrada la tardecita llego a Arrufó, un hospedaje muy lindo, un par de viejitos muy macanudos tomando mates en la vereda, unas pizzas y fin de la jornada!!
Un total de 230 kms en cinco horas!!!



Ver mapa más grande

26 de Enero de 2013

Segundo día de viaje, mates y facturas dietéticas con dulce de leche y crema,  revisión general de la montura y ahí encontramos el primer inconveniente, leve por suerte:


Una arandela que donó un vecino, una chapa y una tuerca que cedió el viejito del hospedaje fue suficiente para seguir viaje.
Saludos a todos, se agradece la mano recibida y de nuevo a la ruta.
Pero primero esquivar un camión que tuvo un pequeño problemilla...

Y de nuevo la ruta...
Sólo nosotros, los locos que andamos en moto sabemos cuán grato es este paisaje donde para la mayoría no hay nada, pero para nosotros significa tanto...
Entrando a Santiago del Estero.
Según pudimos mirar en el mapa había que hacer una buena cantidad de kms para llegar a Tucumán (550 para ser más exactos), sabía que había que atravesar en diagonal la provincia de Santiago del Estero.

Recordaba que a un amigo Santiagueño que vino de visita por mis pagos le pregunté qué había para conocer en su provincia, me miró como si le preguntara  por el teorema de Pitágoras y me contestó:
Tieyya!!!!
Tenía tanta razón....

Y el paisaje se mantenía así sin demasiadas variaciones.

Fueron más de 300 kms con esta vista, pequeños pueblos en el medio y mucho calor, 38º que según térmica llegaba a los 42º

Pero tanto decir que no sólo encontramos "tieyya" sino mucho calor, a la vuelta nos castigó duro.

Varias veces tuvimos que parar un rato ya que entre el aire que de a momentos eran bocanadas calientes y lo cargada que venía la motito temía que sufriera el motor ya que no se podía refrigerar mucho en esas temperaturas.

Llamaba la atención la pobreza de los lugares, gente muy sufrida, que sobrevive con tan poco...
Y sin embargo de esta tierra tan marcada por las carencias tiene el lujo de parir una gema como Peteco, un grande de los de veras...


Finalmente a eso de las cinco de la tarde ya entramos en la capital de la provincia.

Me sorprendió ver una ciudad tan linda después de lo que venía mirando en la ruta, una ciudad moderna, con autopistas, pantallas gigantes, plazas muy cuidadas, muchos edificios en construcción...

No me quedé mucho ya que me faltaban unos cuantos kms para llegar pero quise pegar una vueltita por el puente carretero.

Seguimos el viaje y a pocos kms tenía la opción de Termas de Río Hondo para pasar la noche, pero estaba empecinado en seguir hasta Tucumán.

A eso de las siete de la tarde ya estábamos entrando a la provincia de Tucumán.

Restaban 70 kms todavía para llegar a la ciudad, antes de entrar cuando todavía estaba anocheciendo encontramos un camping muy lindo pero que tenía un salón preparado para un cumpleaños de quince así previendo que la música no nos dejara dormir, decidimos buscar algo en la ciudad.
Mala elección.
Cuando uno va a un lugar que no conoce son muchísimos los factores que te pueden jugar una mala pasada. Uno es encontrar dónde dormir.
Estuvimos dando vueltas dos horas preguntando hotel por hotel, los que no estaban llenos, nos querían cobrar un disparate.
Finalmente miré los mapas y decidí probar suerte en un pueblo vecino que se llama Yerba Buena esperando que la suerte mejore.
Mientras íbamos de camino nos encontramos con la salida de un partido de fútbol lo que llenó de gente y de un tránsito más que espeso las calles.
Saliendo de la ciudad encontramos un hotel que nos cobró algo razonable y después de un baño caliente y cena pudimos descansar.
En total fueron 550 kms desde las diez de la mañana hasta las once de la noche que pudimos parar.



Ver mapa más grande

27 de Enero de 2013

Tucumán era la meta y ya estaba ahí, la mañana mirando mapas y sacando cuentas, cuánto hay hasta Salta? Cuánto hasta Jujuy?
Estando ahí todas las distancias se achican.
Salta estaba a 300 kms, la ruta 9 era un billar, ya el paisaje se hacía más agradable, según mis cálculos a media tarde tendríamos que estar ahí.
Una vueltita por Tucumán, cargar combustible y la proa, las ganas y la moto buscaban a Salta La Linda...


Y la ruta 9 en este tramo está entre las más lindas que he recorrido.







Y cada vez se ponía mejor y los ojos no alcanzaban a mirar, manejar era un placer, la puta que vale la pena estar vivo!!!!

Siempre es la misma pregunta, para qué uno viaja?, no hay muchas respuestas, por lo menos pocas con cierta coherencia.
Uno viaja en busca de algo, un espejo en forma de ruta con viento en la cara.
En busca de la aventura, el desafío, el llegar a dónde la lógica dice que no.
Pero el regocijo visual del Noroeste es de no creer, no alcanzan los ojos, llega un punto en que los sentís tan insuficientes...




No hay comentarios:

Publicar un comentario